Edición 42 / junio 2015

Sistemas de impresión híbridos

El planteamiento de los sistemas híbridos puede parecer más obvio para muchos impresores de etiquetas, debido a la familiaridad con los procesos de producción convencionales. Sin embargo, uno debe tener en cuenta los desafíos adicionales al elegir un sistema de impresión híbrido:

·      Sincronización de los requisitos de los elementos digitales (= idóneo para tiradas cortas) con los de los elementos convencionales (=idóneo para tiradas largas)

·      Integración de los distintos flujos de trabajo, tanto digital como también convencional

·      Definición del espectro de pedidos óptimo (punto de trabajo) para el sistema completo y por lo tanto su utilización óptima

·      Dominio de la complejidad en el manejo mediante la adición de los diferentes métodos con cada una de las diferentes filosofías de manejo

·      Integración técnica de ambos procesos y su optimización 
(p. ej. mediante la automatización)

·      Cualificación adecuada del operador / Perfil de la tarea

·      Cálculo del coste de producción para etiquetas, ya que la producción de las etiquetas puede ser tanto digital como convencional.

El siguiente gráfico muestra la secuencia temporal de las medidas de desarrollo con sistemas de impresión de hoy en día para la producción de etiquetas autoadhesivas:

Por lo tanto, desde la perspectiva del autor, los sistemas de impresión híbridos son hasta la fecha un paso intermedio en el desarrollo hacía un sistema de conversión digital totalmente integrado. Debido a la suma coherente de procesos, el manejo de un sistema híbrido es muy complejo y el espectro de pedidos que se puede atender con una utilización rentable es más bien limitado.

La pequeña pero decisiva diferencia en un sistema de conversión digital totalmente integrado es que todos los datos de rendimiento de los procesos de ennoblecimiento convencionales se adaptan a las características de la impresión digital primaria. Ya que en las tiradas cortas, la velocidad de producción desempeña un papel de menor importancia, aquí se busca principalmente la eficiencia en los cambios entre las diferentes tiradas. Por lo tanto, antes de llevar a cabo una integración, se deben minimizar los procesos convencionales los desperdicios, los tiempos de preparación y el coste de las herramientas, para que los inconvenientes de la impresión convencional no sean mayores que los beneficios de la impresión digital, convirtiendo el sistema completo en absurdo.

Por ello se debería utilizar la unidad de impresión flexográfica, por ejemplo, solo para aplicaciones sin formato como la aplicación de primers, barniz o efectos especiales que no se pueden producir de forma digital. En vez de un troquel rotativo, se dará preferencia a la utilización de un troquel semirotativo con preajuste, igual que la estampación en frío es preferible a la estampación en caliente, debido a su menor coste de las herramientas.
El segundo aspecto importante es una integración efectiva de los distintos procesos, para permitir el manejo del sistema de conversión digital complejo de por sí. Por lo tanto, se recomienda un interfaz de usuario uniforme con una filosofía de manejo coherente, igual que un seguimiento continuo y control de cada función. Un ejemplo es nuestro panel de mando central con control central de todos los secadores UV y LED, con supervisión central de todos los niveles de llenado o una cabina central que supervisa todos los procesos principales de producción del sistema completo.

Imagen de la Gallus DCS 340 como ejemplo para un sistema de conversión digital integrado.

Al principio mencionamos el panorama confuso de proveedores de sistemas de impresión digital de banda estrecha para la producción de etiquetas autoadhesivas. Debido a los ciclos de innovación más cortos, siempre habrá un sistema de impresión digital con argumentos de venta únicos temporales. Como comprador de bienes de equipo de larga duración, se deberían considerar, aparte de una comparación puramente técnica (digital) de las especificaciones, unas preguntas mucho más amplias en relación al contratista. Las siguientes preguntas pueden dar una primera orientación en la selección de un sistema:

·      ¿Mi socio contractual o proveedor de sistemas comprende mi negocio y los factores críticos para el éxito?
Sólo si hay un conocimiento profundo en relación a la aplicación, se seguirá desarrollando el sistema completo en el futuro con el fin de resolver aplicaciones adicionales de manera eficiente. Este es uno de los requisitos fundamentales para que el sistema de impresión digital seleccionado pueda aumentar la competitividad de la propia producción de etiquetas.

·      ¿Mi socio contractual es lo suficientemente potente como para apoyarme plenamente y durante todo el periodo de amortización de mi sistema de conversión digital?
Especialmente al ampliar la propia oferta de soluciones con un sistema de impresión digital, se requiere un apoyo intensivo al principio, cuando se está pasando por la propia curva de aprendizaje. Sin un tamaño adecuado del proveedor de sistemas, un apoyo a corto plazo en cuanto a formación o servicio no será posible, lo cual es incompatible con los plazos de entrega exigidos por los compradores de impresión de 48 a 72 horas.

·      ¿El socio contractual puede controlar la complejidad del sistema general? ¿Cuantos sub-proveedores distintos y, por lo tanto, límites del sistema contiene su sistema de conversión digital?
Para poder producir con éxito una etiqueta, los componentes centrales, impresión convencional y ennoblecimiento, impresión digital, preimpresión digital, así como tintas y tóner deben estar perfectamente sincronizados. Demasiados proveedores diferentes (con sus propios intereses particulares) convertirán, en caso de una avería, el análisis de problemas en algo complejo y dificultarán la optimización específica del sistema en general.
Además, un puro integrador de sistemas tiene, como uno entre muchos, muy pocas posibilidades de influir en sus proveedores, que suelen ser mucho más eficientes y que a su vez, también deben responder a varios integradores de sistemas.

·      ¿La solución del sistema de impresión digital elegida se basa en un modelo de negocio coherente y sostenible de mi proveedor de sistemas?
En el entorno digital, los ciclos de innovación relativamente cortos son habituales. La velocidad de desarrollo necesaria y que exige grandes inversiones, sólo puede ser mantenida por el proveedor del sistema, si él mismo se beneficia de los materiales de consumo y por lo tanto de la utilización del sistema. Además, es justo esta constelación la que garantiza al comprador del sistema de impresión que ambos socios apunten en la misma dirección, es decir, que están interesados en el uso intensivo y por lo tanto una alta disponibilidad del sistema de impresión digital.

Conclusión:

·      A nivel mundial, la impresión digital de etiquetas autoadhesivas sigue siendo una aplicación muy concreta de crecimiento rápido y rentable.

·      Si un impresor de etiquetas quiere apoyar a sus clientes en todas las fases del ciclo de vida del producto de una etiqueta, así como en las crecientes aplicaciones de datos variables (p. ej. codificaciones para la trazabilidad), debe reflexionar intensamente sobre los sistemas de impresión digital existentes.

·      Incluso si se cumplen todas las condiciones para una utilización con éxito de la impresión digital, la decisión por un sistema de impresión digital representa un gran reto, debido al panorama confuso de los proveedores.

·      Debido a la familiaridad con los procesos de producción convencionales de la producción en línea, un sistema de impresión híbrido puede parecer al principio un paso evolutivo efectivo en relación a la propia cartera de producción.

·      Puesto que los sistemas híbridos sólo son un paso evolutivo hacía un sistema de impresión digital completamente integrado, se debe examinar este paso de una forma especialmente crítica, debido a los desafíos complejos del sistema.

·      Si la decisión es a favor de un sistema de impresión digital, se debe tener en cuenta la capacidad del contratista, ya que ésta puede ser tan importante para el éxito a largo plazo de este tipo de inversiones como el propio modelo de negocio.

En relación al autor:

Martin Leonhard (51 años) es responsable como “Director de Desarrollo de Negocios Digital“ del desarrollo del negocio digital del Grupo Gallus. Lleva trabajando desde 2007 como Director de Desarrollo de Negocios para Gallus y vive con su familia cerca de St. Gallen. Antes de eso, trabajó durante ocho años en Heidelberger Druckmaschinen AG, una circunstancia muy beneficiosa para la buena coordinación de las actividades relacionadas con la introducción en el mercado del proyecto de desarrollo conjunto Gallus DCS 340.


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